Tras la visita de Las Vilas del Turbón y pasado el arco de la fonda Solana seguiremos la carretera dirección a Brallans, pero para llegar a nuestro destino nos deberemos desviar a mano izquierda por una pista bajo el Tozal de Comalfaro.
Desde la ermita tendremos unas espléndidas vistas del Turbón, del Valle de Lierp, los caseríos de Las Vilas del Turbón, el Isábena,…
La ermita de San Antonio, recientemente rehabilitada, sigue siendo lugar de romería de los vecinos del valle el 13 de junio. Ubicado en un “balcón natural” nos ofrece la posibilidad de estudiar los diferentes tipos de vegetación, recoger hojas y pequeñas ramas para nuestro cuaderno de campo, “calcar” las cortezas de los árboles,… incluso convertirse en un detective natural en busca del rastro de animales, como huellas y excrementos, hierba aplastada, montoncitos de huella o el excremento, qué animal ha pasado por allí.
Una actividad que podemos realizar, una vez terminada la excursión a un pinar, y que nos ayudará a ser expertos meteorólogos, consiste en recoger algunas piñas y colocarlas en el alféizar de una ventana. Si hay humedad en el aire, las piñas se mantendrán cerradas, pero si hace calor se abrirán, soltando así sus semillas. De esta manera sabremos el tiempo que va a hacer al día siguiente.
Desde el Balneario hasta la ermita distan 2 kilómetros por lo que es una ruta de escasa dificultad apta para todas las edades, y generosa en panorámicas y conocimientos.